A esta publicidad le hace falta Música (y que sea canchera…)

Tengo una pregunta para los músicos: ¿Cómo saben que tipo de sensación puede producir una canción a la hora de componerla? O sea, no cuando ya la compusieron y tienen la posibilidad de escucharla, sino antes de hacerla: hoy tengo ganas de componer algo alegre pero no naïve, o necesito lograr tener un tema canchero, triste, gracioso, que te saque una sonrisa, o que te haga pensar…
La música para publicidad siempre fue un misterio para mi, será porque no estudié propiamente la carrera de hacer jingles o música para comerciales, honestamente no sé si existe tal cosa, y entonces al meterme en ese mundillo siempre me dejó pensando cada nueva experiencia que tenía en el rubro. Sobre todo porque siempre sentí que la música que finalmente terminaba siendo la que “iba” podría haber sido cualquier otra cosa y hubiera estado bien igual, por lo menos esa es la impresión que me daba a mí, dado que el mar de posibilidades a nivel musical siempre es infinito pero pareciera ser que el cliente, o la productora que te contrata tiene algo muy específico que quiere, solo que no saben bien qué, y vos tenes que ir sorteando y descifrando esos mensajes en código de imágenes que te van tirando a medida que haces y re haces la música, para que una primera idea que “estaba encaminada” termine siendo cualquier otra cosa.
Lo veo como si a la hora de hacer una publicidad quien te contrata habla en idioma “imágenes y sensaciones” y vos tenes que traducirlo a tu idioma de “sonidos, instrumentación, compases, cortes, y estilos”. Pero claro, no existe un diccionario eficiente que una vez ya entendido el lenguaje primero los que estamos del lado del lenguaje de la música podemos traducir directo, porque cada cliente, usa el lenguaje de las “imágenes y sensaciones” de una manera distinta.
Una vez un amigo me contó que estaba haciendo un comercial de licuadoras u otro electrodoméstico de ese tipo, y le pidieron que las hélices de ese electrodoméstico tenían que sonar como un auto en movimiento o algo así, él simplemente le subió el volumen al FX y todos estaban contentos. Yo hubiera entrado en pánico y hubiera metido hasta sonidos de guerra, claramente no me hubiera ido muy bien.
Empiezo, entonces, para lograr claridad en este escrito, a investigar sobre la publicidad, y en teoría tiene dos conceptos básicos:
1-Informar al consumidor sobre el producto que a) existe y b) sus cualidades (eso fue el comienzo de la publicidad) y
2- Convencer al consumidor que lo compre.
Y esto viene sucediendo desde hace mucho tiempo, se encontró una tablilla de arcilla del año 3000 a.C en Babilonia y entre los anunciantes hasta había un zapatero.
La publicidad primero es oral, luego se le suma la publicidad escrita y finalmente tenemos la televisión que combina las dos primeras.
Pero claro, ¿cómo sabía el zapatero cuál era la mejor frase para hacer que la gente vaya a su zapatería? ¿Cómo sabía Coca-Cola que esa mujer (la de la foto de este blog) sería la cara que venda su producto? Y aquí es donde todos los que lean esta nota me dirán “pero eso está estudiado, por el nicho, el rango de edad, bla, bla, bla” pero lo que fácticamente (y esto lo leí en Wikipedia) sucede, es que existe poca evidencia empírica que la publicidad (si es la primera vez que ves el producto en tu vida y todavía no lo experimentaste) logre que vos quieras tener eso, y a su vez que a medida que el posible comprador pasa los cuatro principios de la publicidad (Atención, Interés, Deseo y Acción) realmente luego vaya y compre el producto.
¿A qué quiero llegar con todo esto?
Mi gran pregunta es: ¿cómo sabe el cliente cuando la música que se le propone es la música indicada? Me ha pasado que he trabajado para productoras a las cuales mi primera idea no les gusto, fuimos con otra y luego veo que el comercial de tal producto al final usó la música de otro colega y era tal cual la primera mía. Entonces, ¿es sobre el principio de entender que vende o un gusto de un simple ser humano al cual en el fondo le gusta lo que escucha?
Hace poco hice la música para un comercial y tenía que ser “canchera”, todavía me sigo preguntando que es una música “canchera”, aunque les gustó mi propuesta y logramos sacar el comercial a tiempo. Para mí, la publicidad sigue siendo un misterio.